martes, 2 de abril de 2013

"Toma tu Cruz y sígueme..."




domingo, 24 de marzo de 2013

Mis Poemas: Marcelino Menéndez González: LA META

Mis Poemas: Marcelino Menéndez González: LA META: Hay que buscar, detrás de lo sueños creados, con la actitud positiva de la voluntad, con el deseo ineludible de avanzar, con la su...

Maravilloso resulta pasear

Maravilloso resulta pasear,
entrar en los restaurantes,
comprar frutas y verduras,
o hablar con la muchedumbre
en los barrios de la Babilonia de Madrid.
Lavapies para el samaritano,
ojos negros rajados para el amor,
y shilabas de vistosos colores,
enalteciendo las esbeltas
figuras de todos los cuerpos
llegados por aire, tierra y mar,
dispuestos a vencer al miedo
y a la tristeza de los recuerdos.
Qué fácil resulta sentirlos, abrazarlos
en la locura de una pasión desbordada.
Llegaron con las manos llenas de olas
y una enorme vasija de recuerdos en sus frentes,
y cuando, tristes, los veo tomar la ruta del Norte,
me imagino miles de corazones
congelados, sin sol,
implorando a los cielos que la nieve deje de ser blanca
y se tiña con la piel bronceada de los horizontes.
Entre velas siempre nos amamos,
y entre velas hemos de morir
cuando la Babilonia de Lavapies
pierda la única lengua que crece
por cada esquina,
por cada ventana,
por todos los bancos de sus plazas.
La de la sonrisa compartida
entre los ladrillos ocres de Madrid.
Mariano Rivera Cross

WEB DEL POETA Fernando Sabido Sánchez: Paco ¿es de los nuestros?

WEB DEL POETA Fernando Sabido Sánchez: Paco ¿es de los nuestros?: No había prestado excesiva atención sobre la elección de un nuevo Papa, algo que no me afectaba para nada, afectaba, y digo bien porq...

viernes, 15 de marzo de 2013

sábado, 16 de febrero de 2013

Julia de Burgos


Voces para una nota sin paz






Para Julia de Burgos por Julia de Burgos

Será presente en ti tu manantial.
Estarás en las ramas del universo entero.
Déjame que te cante como cuando eras mía
en la llovizna fresca del primer aguacero.

Tu mano en semi-luna, en semi-sol y en todo
se refugiaba núbil, sobre la mano mía.
Porque yo te cuidaba, hermanita silvestre
y sabes que lloraba en tus claras mejillas.

Será presente en ti tu manantial sin sombras.
Estarás en las ramas del universo entero.
Pero ¿dónde dejaste tu paz? « En cada herida»
me contestan tus ojos anegados por dentro.

Déjame que te cante como cuando eras mía,
hermanita silvestre, como cuando trepamos
el astro que salía a dormir soledades
entre nuestras pupilas destiladas de amor.

Déjame que te cante como cuando eras mía,
y era paz el silencio de mi profunda ola,
y era paz la distancia de tu nombre y mi nombre
y era paz el sollozo de la muerte que espera.

Será presente en ti tu manantial sin sombras...
Estarás en las ramas del universo mío
y todas las estrellas se bajarán cantando
la canción del espacio refugiada en un río.



                                                               

Miguel Hernández



Miguel HernándezMiguel Hernández nació el 30 de octubre de 1910 en Orihuela 

(España) y falleció el 28 de marzo de 1942. Es uno de los 

poetas de referencia de la Generación del 27.
 

Pese a su inmenso deseo de estudiar, su padre se lo impidió y 

lo  obligó a cuidar de su rebaño de ovejas; sin embargo, en sus 

ratos libres Miguel leía fervorosamente y escribía poemas.
 

De forma autodidacta aprendió las bases de la buena literatura, 

dejando guiarse por maestros como Paul Verlaine, Miguel de Cervantes, Pedro 

Calderón de la Barca y, sobre todo, Luis de Góngora.
 

Durante la Guerra Civil Española es apresado y condenado a muerte en marzo 

de 1940 pero gracias a la intercesión de varios amigos influyentes consiguió que 

lo conmutaran a cambio de 30 años de prisión. 

En prisión fue aquejado por diversas enfermedades y falleció de bronquitis 

cuando tan sólo tenía 31 años.
 

Entre sus obras podemos destacar "Perito en lunas", "La nana de la cebolla" y 

"Cancionero y romancero de ausencias". En nuestra web podrás leer algunos de 

sus poemas, tales como "El niño de la noche", "Elegía primera" y "Rusia".


NO QUISO SER






No conoció el encuentro


del hombre y la mujer.


El amoroso vello


no pudo florecer.



Detuvo sus sentidos


negándose a saber


y descendieron diáfanos


ante el amanecer.



Vio turbio su mañana


y se quedó en su ayer.

No quiso ser.

Escuchar buena música

Para los que leen/trabajan y les gusta estar acompañados con música, les envío este link que permite oír buena música de forma continua sin tener que dejar la tarea que estamos realizando.
Son 73 piezas musicales. Al hacer clik en la dirección de la página, se abre y comienza la música. Se puede elegir ó dejar correr.
Se puede minimizar la pantalla y seguir trabajando.

martes, 29 de enero de 2013

LA BRISA





La Brisa

Aliento
de la mañana
que vas robando en tu vuelo
la esencia pura y temprana
que la violeta lozana
despide en vapor al cielo.



Dime, soplo de la aurora,
brisa inconstante y ligera,
¿vas por ventura a esta hora
al valle que te enamora
y que gimiendo te espera?

¿O vas acaso a los nidos
de los jilgueros cantores
que en la espesura escondidos
te aguardan medio adormidos
sobre sus lechos de flores?

¿O vas anunciando acaso,
soplo del alba naciente,
al murmurar de tu paso,
que en muerto sol del ocaso
se alza un niño en Oriente?


Recoge tus leves alas,
brisa pura del Estío,
que los perfumes que exhalas
vas robando entre las galas
de las violetas del río.

Detén tu fugaz carrera
sobre las risueñas flores
de la loma y la pradera,
y ve a despertar ligera
al ángel de mis amores.

Y dile, brisa aromada,
con tu murmullo sonoro,
que ella es mi ilusión dorada,
y que en mi pecho grabada
como a mi vida la adoro.

Manuel Acuña








sábado, 19 de enero de 2013

sábado, 5 de enero de 2013

He visto nacer un río



A MI HERMANO JULIO, CON AMOR





El poeta de ciudad
se va al campo a respirar.
Montado en su bicicleta,
se va a la montaña el poeta.
-¡Mira un lirio!
¡Qué delirio!
Huele a tomillo y a menta,
Este aire puro alimenta.

No se oye nada ¡Silencio!
Sólo se oye el viento lento.
(El poeta canta
y a los mosquitos espanta)

De pronto, una cosa mágica descubre,
Chorrito de agua a la montaña cubre.
El río recién nacido,
Un hilo de agua entre las piedras,
míralo, no te lo pierdas.
(El agua recién nacida aún sabe a nieve.)
Es agua clara y fresca,
El poeta se refresca.
¡Agua en la piedra!
Es algo de belleza que nace.
El saltamontes salta,
La oveja pace.

El poeta volvió alegre a la ciudad
Del ruido y del coche,
volvió de noche,
y dijo:-¿Sabéis por qué me río?
¡Porque he visto nacer un río!

Gloria Fuertes